Es
un domingo en la mañana, día perfecto para levantarse tarde, optar por olvidar
los deberes y descansar después de una larga semana de trabajo, o bueno, eso es
a lo que se aspiraría a realizar si la sobrevivencia de muchas familias no dependiera del
trabajo diario, como lo es el caso de José Antonio Pérez Gamez, un hombre que se ha dedicado a conducir transportes públicos durante 19 años dentro y fuera de la Ciudad de Puebla.
Así, José
Antonio, o como todos en su trabajo lo conocen “El Jarocho”, se levanta
temprano cada día sin importarle si es fin de semana o no para realizar el
trayecto que su labor exige como chofer de transporte público.
Antonio
está en la base de la ruta 19 esperando su turno para salir a dar su segunda
vuelta del día, mantiene una sonrisa en su rostro y está dispuesto a tener una
buena jornada sin importarle los problemas que puedan estar ocurriendo en su
vida fuera del trabajo, sin embargo los dilemas a los que se puede enfrentar
durante su recorrido son los que parecen preocuparle, pues nunca se sabe que
inconveniente puede surgir.
Independiente
a todos los problemas que surgen con los mismos pasajeros, las multas e incluso
el sistema deficiente de transportes públicos para toda la población, parece
que el mayor problema con respecto a este tema, radica en la inseguridad y el mal
funcionamiento del sistema de seguridad en el transporte público.
El
14 de febrero, se escuchó en las noticias que antes de haber dado los 9 de la
mañana, ya habían ocurrido 6 asaltos a rutas de transporte público en la zona
metropolitana de Puebla, esto provoca cada día un mayor temor para tomar el
transporte y no solo para los pasajeros, también para los choferes que salen a
buscar el pan de cada día, con sueldos que dependen de la cantidad de pasajeros
que suban por día. El sueldo de un chofer de transporte público puede variar del
día y la hora, por lo que al ser víctimas de los asaltos también se ven
perjudicados.
José
Antonio, no se ha librado de ser víctima de estos problemas que muchas veces se
derivan de situaciones como falta de empleo o de oportunidades, o al menos así lo ve, ya que su
experiencia ha repercutido para realizar una indagación más profunda sobre las principales
causas de que existan estos problemas, “muchos compañeros se quedaron sin
trabajo por las famosas rutas”, a partir de esto, parece ser que los problemas
radican no solo en las fallas dentro del sistema de seguridad, si no que la falta
de empleo conduce a buscar vías más fácticas para sobrevivir, a pesar de que
esto sea robar y siempre al más jodido.
Karla:
¿Cuál es su nombre y cómo le gusta que lo llamen?
José Antonio Pérez
Gámez, todos me dicen el jarocho porque soy de Córdoba
Karla:
¿Qué cosas disfruta de su trabajo y cuáles le desagradan?
J.A: Más
que nada mi trabajo es bonito, me gusta pero muchas veces lo que no me agrada
es la tensión de los tiempos, los compañeros, el pasaje, el tráfico,
independiente a los aspectos económicos, también las críticas que se tienen
respecto a este trabajo ya que muchas personas nos ven como cafres, como parte
de la delincuencia, como si saliéramos a atropellar personas o que salimos a
dar percance alguno, pero la verdad es que cada individuo como chofer de
transporte público, salimos a trabajar honradamente por el pan de cada día para
la familia.
Karla:
¿Cómo mínimo cuantas horas tiene que laborar al día para solventar sus gastos
diarios?
J.A: Muchas
veces es todo el día y otras nada más es medio día, depende del compañero y
también del patrón que tenga cada uno.
Karla:
¿Qué hora(s) del día considera que son las más complicadas de su trayecto y por
qué?
J.A: Las
mejores son en las que entran a la escuela o al trabajo por la cantidad del
pasaje pero son las más complicadas por el tráfico
Karla:
¿Considera riesgosa su actividad laboral?
J.A: Si
y también peligroso por los asaltos
Karla:
¿Cuál es la situación más complicada que ha tenido que experimentar siendo
conductor de este transporte?
J.A: Los
asaltos, la cuestión que se vive en el momento como la crisis, el mal trato de
las personas o pasajeros, y la peor experiencia ha sido un asalto en otra línea
de la ruta 65 en la que trabajé, mi percance fue en la noche, más que nada el
gobierno tiene que ver en eso ya que a muchos compañeros le quitó el trabajo de
transporte público con las famosas rutas (líneas), esto benefició a muchas
personas pero a otras no.
Ahora me pregunto,
¿dónde está el gobierno que supuestamente defiende (protege)?
Karla:
¿Qué apoyo les ha brindado la policía cuando se ha denunciado algún delito que
se haya cometido en el transporte?
J.A: Ninguno
Karla:
¿Tienen alguna capacitación o platicas brindadas por la secretaria de seguridad
para saber cómo actuar en casos de ser víctimas de algún delito dentro de su
unidad?
J.A: Los
valientes ya se murieron, lo digo abiertamente, porque hoy en día los
delincuentes ya no traen cuchillos, ya traen armas, antes sí, podías bajarte y
decir “pues de a como nos toque” pero ahora ya no.
Karla:
¿Considera que ha disminuido o aumentado la inseguridad en el transporte
público desde que usted inició en esta actividad?
J.A: Llevo
trabajando 19 años y ha aumentado
Karla:
¿Cuál cree que son los principales problemas por los que no funciona el sistema
de seguridad en Puebla?
J.A: Principalmente
el trabajo, los delincuentes están ahí por el dinero fácil ya que no les gusta
trabajar o existe desempleo y la falta de necesidades de muchas cosas.
Karla:
¿Qué métodos cree que podrían utilizar para tener mayor seguridad dentro de su
transporte?
J.A: Más
que nada los operativos, aunque también el aumento de empleo por parte del
gobierno ya que en lugar de aumentarlo lo disminuye.
Karla:
Respecto al asalto, ¿Sufrieron alguna consecuencia los pasajeros que viajaban?
J.A: Las repercusiones del asalto solo fueron para mí ya
que era el turno de la noche en la base de regreso en Soriana, ahí fue donde me
asaltaron bajando a los pasajeros, pero a mí se me hace que eran compañeros
porque la cuestión aquí es que el camión que yo traía no tría aval, y cuando se
subieron me agarraron, hicieron corto en las luces dentro del camión, me
tiraron al suelo y luego luego me taparon con una franela y me amarraron como
“cerdo”. Y el que manejó, manejó muy tranquilo, ya sabía que no tenía aval y
sabía cómo usar un camión. A lo que voy es que eran compañeros del transporte,
pero como mucha gente se quedó sin trabajo por las famosas rutas, lo hicieron
por necesidad. ¿Y qué está haciendo el gobierno? Nada, está quitándoles el pan
a muchos trabajadores que de este trabajo subsistimos.
Link
Vídeo https://youtu.be/b5K6H-JWLLE
Audio https://drive.google.com/open?id=107ChTQld2WI-virl1PILpEYZWHfrkdNX

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